Inversión pública y privada necesarias para reactivación de cara a la baja de calificación de Moody's, analistas dicen que el país debe apostarle a incentivar la inversión para salir del bache en que se encuentra.
Viernes, 25 marzo 2011 00:00
La Prensa Gráfica.
“Si la inversión privada no se da, y el sector público no es capaz de lograr el nivel de eficiencia que se requiere, no vamos a ver una recuperación económica”, acota Mauricio Choussy, analista y ex presidente del Banco Central de Reserva (BCR), respecto a las medidas que el país debe de tomar en cuenta si quiere encaminarse hacia el crecimiento económico.
Precisamente el relativamente pequeño tamaño de la economía salvadoreña, su limitada diversificación, modestas perspectivas de crecimiento, y un bajo nivel de ingreso, son los aspectos que destaca la calificadora Moody's en su informe en el que se degrada al país a “Ba2”, y con el “que se mantiene la incertidumbre sobre la capacidad de pago del país”, según el analista Claudio De Rosa.
“Si subimos el endeudamiento y no crecemos vamos a ver niveles de deuda PIB de más de 55%”, indica Mauricio Choussy.
Para el analista Luis Membreño, la única forma creíble de que El Salvador va a poder revertir el deterioro de sus finanzas públicas es que crezca más, y destaca que si el país no logra tasas de crecimiento más aceptables de las que tiene en este momento no puede resolver ninguno de sus problemas fiscales, financieros, o de pobreza. “Creo que si El Salvador no rompe el círculo vicioso del bajo crecimiento en que se encuentra es muy difícil que pueda generar confianza en los mercados internacionales de que va a tener capacidad de pago a largo plazo”, destaca Membreño.
Según el analista, los esfuerzos se deben de dirigir a generar confianza para atraer inversión. “Lo que debería de estar enfocado (el Gobierno) es en resolver el tema de crecimiento económico, pero no se le ve prioridad a este tema, si no, no atraerá inversión extranjera directa”, añade el analista.
Choussy indica que para incentivar la inversión, el Gobierno debería de echar a andar un plan de estímulo que incluya subsidios a la innovación. Así mismo, debería procurar ejecutar la inversión pública programada para este año, que según datos del Gobierno es de $1,200 millones.
Publicado por: Emilia Cartagena
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25 mar 2011
14 mar 2011
13/03/2011 | La zona Europea se Refuerza.
La Vanguardia Staff.
La Vanguardia Staff.
Los diecisiete países de la zona euro han reaccionado rápidamente esta semana para aumentar su coordinación y colaboración con objeto de fortalecer el sistema monetario común. El riesgo de una nueva crisis de confianza en la deuda de los países más frágiles, especialmente Grecia y Portugal, y la rebaja de la calificación financiera de España han acelerado el logro de varios acuerdos importantes que estaban aún pendientes. Las decisiones para reforzar el euro, adoptadas en la madrugada del sábado durante la cumbre extraordinaria celebrada en Bruselas, deberán pasar ahora la reválida de los mercados financieros.
Entre las principales medidas acordadas destaca, de entrada, hacer efectivos los 440.000 millones de euros del Fondo de Rescate para ayudar a los países que pudieran encontrarse en graves dificultades financieras, que fue constituido la primavera pasada. Otra ha sido elevar esta cantidad hasta los 500.000 millones de euros a partir del año 2013, que es cuando el Fondo de Rescate –ahora provisional– se convertirá en un mecanismo anticrisis permanente.
Lo más importante de la cumbre, sin embargo, ha sido la autorización para que el Fondo de Rescate pueda comprar directamente deuda pública de los estados miembros más frágiles, a un coste razonable, cuando ello sea necesario ante posibles crisis de confianza o ataques especulativos. Con esta actuación se podrán complementar las actuaciones que en este sentido realiza ya el Banco Central Europeo y que tan determinantes son para garantizar la estabilidad del euro.
Haber dado estos importantes pasos ha requerido aceptar previamente las condiciones impuestas por Alemania, que es el primer contribuyente neto de la Unión Europea y del citado Fondo de Rescate, para endurecer los planes de ajuste fiscal y para mejorar la competitividad. Esto se hará a través de un nuevo pacto por el euro que deberá desarrollarse y concretarse en la próxima cumbre europea de finales de marzo, aunque se han definido ya algunas medidas, como la moderación salarial de los funcionarios y el establecimiento de límites al endeudamiento de los estados.
El planteamiento de Alemania para lograr un mayor rigor fiscal y una mayor competitividad puede disgustar por los nuevos sacrificios que comportará para el conjunto de la zona euro, pero hay que admitir que es razonable y necesario. La zona euro debe cumplir dos condiciones para asegurar la supervivencia de su moneda y garantizar un futuro de progreso: el saneamiento de las cuentas públicas y la competitividad de su sector productivo para hacer frente al reto de la globalización. En este sentido, la propuesta de la canciller Merkel de vincular los salarios a la productividad, ya aceptada por el presidente Zapatero, es de crucial importancia. Alemania no exige a sus socios europeos nada que no hagan sus trabajadores y sus empresas, con excelentes resultados en exportación y empleo.
La cumbre también decidió aliviar las condiciones financieras del plan de rescate de Grecia, como compensación por los nuevos esfuerzos de ajuste que ha realizado. Por el contrario, negó ese mismo trato a Irlanda. La razón es que su nuevo Gobierno se ha opuesto a subir el gravamen del impuesto de sociedades, que es el más bajo de Europa, y con el que hace dumping fiscal. Son otros dos ejemplos de que la disciplina alemana se impone en los países del euro.
Lo más importante de la cumbre, sin embargo, ha sido la autorización para que el Fondo de Rescate pueda comprar directamente deuda pública de los estados miembros más frágiles, a un coste razonable, cuando ello sea necesario ante posibles crisis de confianza o ataques especulativos. Con esta actuación se podrán complementar las actuaciones que en este sentido realiza ya el Banco Central Europeo y que tan determinantes son para garantizar la estabilidad del euro.
Haber dado estos importantes pasos ha requerido aceptar previamente las condiciones impuestas por Alemania, que es el primer contribuyente neto de la Unión Europea y del citado Fondo de Rescate, para endurecer los planes de ajuste fiscal y para mejorar la competitividad. Esto se hará a través de un nuevo pacto por el euro que deberá desarrollarse y concretarse en la próxima cumbre europea de finales de marzo, aunque se han definido ya algunas medidas, como la moderación salarial de los funcionarios y el establecimiento de límites al endeudamiento de los estados.
El planteamiento de Alemania para lograr un mayor rigor fiscal y una mayor competitividad puede disgustar por los nuevos sacrificios que comportará para el conjunto de la zona euro, pero hay que admitir que es razonable y necesario. La zona euro debe cumplir dos condiciones para asegurar la supervivencia de su moneda y garantizar un futuro de progreso: el saneamiento de las cuentas públicas y la competitividad de su sector productivo para hacer frente al reto de la globalización. En este sentido, la propuesta de la canciller Merkel de vincular los salarios a la productividad, ya aceptada por el presidente Zapatero, es de crucial importancia. Alemania no exige a sus socios europeos nada que no hagan sus trabajadores y sus empresas, con excelentes resultados en exportación y empleo.
La cumbre también decidió aliviar las condiciones financieras del plan de rescate de Grecia, como compensación por los nuevos esfuerzos de ajuste que ha realizado. Por el contrario, negó ese mismo trato a Irlanda. La razón es que su nuevo Gobierno se ha opuesto a subir el gravamen del impuesto de sociedades, que es el más bajo de Europa, y con el que hace dumping fiscal. Son otros dos ejemplos de que la disciplina alemana se impone en los países del euro.
La Vanguardia (España)
2 mar 2011
Costo de Industria Pecuaria se eleva
El maíz amarillo, la soya y la grasa animal, tres insumos fundamentales para la industria pecuaria salvadoreña, han hasta duplicado su precio en los mercados internacionales, durante el último año. Incluso, están a niveles similares a los de la crisis alimentaria de 2008.
Los costos de alimentación del ganado para la industria pecuaria salvadoreña se han elevado desde junio del año pasado, debido a los altos precios de los insumos en el mercado internacional.
La Cámara Agropecuaria y Agroindustrial de El Salvador (Camagro) señaló que el maíz amarillo, la harina de soya y la grasa animal son las tres materias primas más importantes para el sector pecuario, y justamente las tres han reportado fuertes alzas desde el año pasado.
Agustín Martínez, presidente de la Camagro, señaló que de junio de 2010 hasta la fecha, el bushel de maíz amarillo reporta un alza del 50% en la bolsa de Chicago, Estados Unidos, pues pasó de $3.30 a $7.30.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala, en su monitoreo de precios de febrero, que el maíz subió 4% solo en enero. En ese mes, la tonelada de maíz amarillo llegó a $263 por tonelada, 58% más que el año anterior y solo a 6% del pico más alto reportado en 2008, durante la crisis alimentaria.
La harina de soya también muestra la misma tendencia y ahora la tonelada corta se cotiza en $360, cuando en junio costaba $2.50.
En el caso de la grasa animal, el precio de la tonelada se duplicó y pasó de $600 a $1,200. La alimentación animal representa cerca del 65% de los costos de producción de la industria pecuaria. A esto debe añadirse el alza en los fletes, por los altos precios de los combustibles, y el aumento en la factura de energía.
Martínez, quien también es de la empresa Sello de Oro, reconoció que las alzas en los costos impactarán en los consumidores, pero, al mismo tiempo, indicó que están haciendo esfuerzos para ser eficientes en los procesos y recortar en otros costos, para mantener estables los precios.
Oferta-demanda
La situación específica del maíz amarillo y la soya descansa principalmente en un problema de oferta y demanda, explicó Oscar Albanes, director ejecutivo de la Asociación de Proveedores Agrícolas (APA).
Por un lado, la producción de maíz en Estados Unidos es inferior, así como la de Argentina, debido a las pérdidas que generó el clima. Por otra parte, China y otros mercados emergentes están demandando más maíz del que realmente hay en el mercado.
Las variables que se combinan:
Los stocks de maíz amarillo en Estados Unidos son bajos, así como los de Argentina. Al mismo tiempo, la demanda de países como China es creciente.
A esta variable se suma el cambio climático: es una sequía la que desplomó la producción argentina y una helada la que afectó a la de México.
En este contexto, también es importante el papel que juegan los gobiernos de los países para hacerle frente a la necesidad de ser autosuficientes.
Cabe destacar que los precios actuales están muy cercanos a los niveles de 2008. “Pero no tenemos crisis financiera ni inmobiliaria (actualmente”, señala Oscar Albanes, de la APA.
Como consecuencia, por ejemplo, el índice de la FAO para los precios de los cereales alcanzó un promedio de 245 puntos, 3% más que en diciembre y el mayor desde julio de 2008, pero 11% más bajo que la cota máxima alcanzada en abril de 2008.
58% La tonelada de maíz amarillo subió 58% respecto a 2010, reportó la FAO.
$1,200 La tonelada de grasa animal se cotiza en $1,200, cuando en junio llegaba a los $600.
Publicado por Emilia Cartagena
Los costos de alimentación del ganado para la industria pecuaria salvadoreña se han elevado desde junio del año pasado, debido a los altos precios de los insumos en el mercado internacional.
La Cámara Agropecuaria y Agroindustrial de El Salvador (Camagro) señaló que el maíz amarillo, la harina de soya y la grasa animal son las tres materias primas más importantes para el sector pecuario, y justamente las tres han reportado fuertes alzas desde el año pasado.
Agustín Martínez, presidente de la Camagro, señaló que de junio de 2010 hasta la fecha, el bushel de maíz amarillo reporta un alza del 50% en la bolsa de Chicago, Estados Unidos, pues pasó de $3.30 a $7.30.
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) señala, en su monitoreo de precios de febrero, que el maíz subió 4% solo en enero. En ese mes, la tonelada de maíz amarillo llegó a $263 por tonelada, 58% más que el año anterior y solo a 6% del pico más alto reportado en 2008, durante la crisis alimentaria.
La harina de soya también muestra la misma tendencia y ahora la tonelada corta se cotiza en $360, cuando en junio costaba $2.50.
En el caso de la grasa animal, el precio de la tonelada se duplicó y pasó de $600 a $1,200. La alimentación animal representa cerca del 65% de los costos de producción de la industria pecuaria. A esto debe añadirse el alza en los fletes, por los altos precios de los combustibles, y el aumento en la factura de energía.
Martínez, quien también es de la empresa Sello de Oro, reconoció que las alzas en los costos impactarán en los consumidores, pero, al mismo tiempo, indicó que están haciendo esfuerzos para ser eficientes en los procesos y recortar en otros costos, para mantener estables los precios.
Oferta-demanda
La situación específica del maíz amarillo y la soya descansa principalmente en un problema de oferta y demanda, explicó Oscar Albanes, director ejecutivo de la Asociación de Proveedores Agrícolas (APA).
Por un lado, la producción de maíz en Estados Unidos es inferior, así como la de Argentina, debido a las pérdidas que generó el clima. Por otra parte, China y otros mercados emergentes están demandando más maíz del que realmente hay en el mercado.
Las variables que se combinan:
Los stocks de maíz amarillo en Estados Unidos son bajos, así como los de Argentina. Al mismo tiempo, la demanda de países como China es creciente.
A esta variable se suma el cambio climático: es una sequía la que desplomó la producción argentina y una helada la que afectó a la de México.
En este contexto, también es importante el papel que juegan los gobiernos de los países para hacerle frente a la necesidad de ser autosuficientes.
Cabe destacar que los precios actuales están muy cercanos a los niveles de 2008. “Pero no tenemos crisis financiera ni inmobiliaria (actualmente”, señala Oscar Albanes, de la APA.
Como consecuencia, por ejemplo, el índice de la FAO para los precios de los cereales alcanzó un promedio de 245 puntos, 3% más que en diciembre y el mayor desde julio de 2008, pero 11% más bajo que la cota máxima alcanzada en abril de 2008.
58% La tonelada de maíz amarillo subió 58% respecto a 2010, reportó la FAO.
$1,200 La tonelada de grasa animal se cotiza en $1,200, cuando en junio llegaba a los $600.
Publicado por Emilia Cartagena
Economía Salvadoreña.
Economía Salvadoreña.
El BCIE prevé que la economía salvadoreña crecerá un 2.2%. La proyección del Gobierno es del 2.5%, pero analistas creen que apenas se alcanzará un avance de alrededor del 1% durante 2011.
Escrito por María José Saavedra
Sábado, 19 febrero 2011 00:00
“Se debe aplicar restricción en el gasto público, principalmente en los subsidios de gas y electricidad, que son los más caros para el país, pero no será suficiente. Sigue siendo imprescindible una reforma tributaria.”
Pablo Rodas Martini, economista jefe del BCIE
“El concepto fiscal puede prestarse a varios tipos de interpretaciones. Nosotros entendemos que todos los Estados deben tener dinero, pero que necesitan rendición de cuentas.”
Jorge José Daboub, presidente de la Cámara de Comercio
“Un pacto fical es un acuerdo en el que participan todos los sectores nacionales, que define los líneamientos básicos del manejo de las finanzas públicas.”
Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), comunicado de prensa
economias
Dentro del mapa regional, El Salvador vuelve a resaltar por su baja perspectiva de crecimiento económico para 2011. De acuerdo con las estimaciones del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el Producto Interno Bruto (PIB) tendrá un avance de entre el 1.2% y el 2.2% este año.
La cifra es similar a la proyectada oficialmente por el Gobierno. El Banco Central de Reserva (BCR) espera cerrar diciembre con un crecimiento del 2.5%. Esta misma proyección fue retomada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el reporte escrito por los analistas de la entidad que visitaron la semana pasada el país.
Pablo Rodas Martini, economista jefe del BCIE, dijo que El Salvador tiene la proyección más baja de crecimiento de toda Centroamérica, y que esto se debe al débil rendimiento de los principales motores de la economía: las exportaciones y la inversión doméstica y extranjera.
Esta receta, en opinión de Rodas, resulta fatal para una economía como la salvadoreña, a la que se le suma el ingrediente de ser altamente consumista.
El consumo del país supera el monto del PIB, y el 40% de sus importaciones son destinadas al consumo, una cifra que no se registran en ningún otro país centroamericano.
Y si se da una ojeada al otorgamiento de crédito del sistema financiero, el 53% se destina a consumo, al sumar préstamos para vivienda y de consumo.
“Aquí se presta más a los hogares a consumo que lo que se presta a las empresas, lo que es una aberración... hay PYMES que se quejan de que no les dan créditos y les ofrecen ampliar su línea de tarjeta de crédito”, lamentó.
En su exposición, organizada por la Cámara Americana de Comercio de El Salvador (AmCham, en inglés), Rodas indicó que las variables de consumo del país “son muy fuertes”, y si de alguna manera pueden entenderse, más no justificarse, es por el flujo de remesas, que equivalen a cerca del 17% del PIB.
Agregó que, de no revertir la baja inversión doméstica que ronda el 13%, cuando su meta debería ser, por lo menos, el 20%, y la baja inversión extranjera que este año fue menor al 2% “pero que debería ser tres veces eso”, dijo Rodas.
Explicó que sectores como la industria y el sector textil son claves para impulsar la recuperación, pero que “El Salvador no ha logrado pasar de la maquila, que ya debería ser maquila electrónica”.
Poca esperanza
En opinión de analistas económicos como Roberto Rubio, director de la Fundación de Desarrollo Económico (FUNDE), y el consultor y empresario Luis Membreño, las estimaciones de crecimiento a las que se apega el Gobierno podrían no cumplirse.
Rubio explica que está cifra de 2.5% debe “estar en constante corrección”, debido a que la dependencia con la economía de Estados Unidos, las alzas en las principales materias primas como los granos básicos y el petróleo, con factores que no pueden controlarse y que pueden modificar el crecimiento.
Para Membreño, no hay duda de que la influencia internacional ayuda, pero hace hincapié en los efectos negativos de la “continua confrontación del Gobierno con el sector privado que afecta la inversión”, por lo que el crecimiento no sería superior al 1%.
Jorge Daboub, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador (CCIES), también es conservador en su proyección: “Nos encantaría crecer un 2.5%, pero consideramos que es un valor que puede ser difícil de alcanzar.”
El líder gremial cree que el crecimiento podría ser del 1.5%, y dice que se debe tomar en cuenta que los precios del petróleo han subido y podrían afectar a la inflación, llevándola entre un 5% a un 6%.
Jorge Arriaza, director ejecutivo de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), por otra parte, considera que el incremento del precio de algunos productos puede beneficiar las exportaciones. “Con las alzas en los precios el café y el azúcar pueden salir beneficiados e incrementar las exportaciones”, explicó.
El economista jefe del BCIE manifestó que las alzas en los precios de otras materias primas afectará fuertemente al país por la importación de productos agrícolas.
76%
de lo que se exporta a Estados Unidos es producto de maquila.
2%
de lo que exporta Costa Rica hacia Estados Unidos corresponde a maquila.
0.7%
fue el crecimiento de El Salvador el año pasado, según cifras oficiales.
El Salvador y sus vecinos.
Estas son algunas de las diferencias y razones por las cuales la economía salvadoreña se mantiene en último lugar al compararse con sus países vecinos de Centroamérica, en el análisis del BCIE.
Las metas de crecimiento en el comercio exterior, según el Gobierno, para los siguientes años, son del 7% al 9%. El BCIE señala que es “una meta modesta” si lo que se pretende es lograr un crecimiento del 2.5% como al que le apunta el Estado.
Las exportaciones salvadoreñas hacia Estados Unidos son en un 76% de maquila; es decir, que $3 de $4 que se mandan a ese país son por productos de maquila, en su mayoría prendas con poco valor agregado. Este es un sector con potencial económico.
Para El Salvador, el incremento de las materias primas impactará más por ser un país con poca capacidad productiva. En la región, el país y República Dominicana son los únicos deficitarios. Los demás son superavitarios en carne, vegetales, cereales y otros.
Por se un país netamente importador de materias básicas, la inflación que estima el BCIE para el país oscila entre el 3.7% y el 4.4%. Una cifra mayor a la estimada por el Estado, pero no improbable, tomando en cuenta el precio del petróleo.
Publicado por: Emilia Cartagena
El BCIE prevé que la economía salvadoreña crecerá un 2.2%. La proyección del Gobierno es del 2.5%, pero analistas creen que apenas se alcanzará un avance de alrededor del 1% durante 2011.
Escrito por María José Saavedra
Sábado, 19 febrero 2011 00:00
“Se debe aplicar restricción en el gasto público, principalmente en los subsidios de gas y electricidad, que son los más caros para el país, pero no será suficiente. Sigue siendo imprescindible una reforma tributaria.”
Pablo Rodas Martini, economista jefe del BCIE
“El concepto fiscal puede prestarse a varios tipos de interpretaciones. Nosotros entendemos que todos los Estados deben tener dinero, pero que necesitan rendición de cuentas.”
Jorge José Daboub, presidente de la Cámara de Comercio
“Un pacto fical es un acuerdo en el que participan todos los sectores nacionales, que define los líneamientos básicos del manejo de las finanzas públicas.”
Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP), comunicado de prensa
economias
Dentro del mapa regional, El Salvador vuelve a resaltar por su baja perspectiva de crecimiento económico para 2011. De acuerdo con las estimaciones del Banco Centroamericano de Integración Económica (BCIE), el Producto Interno Bruto (PIB) tendrá un avance de entre el 1.2% y el 2.2% este año.
La cifra es similar a la proyectada oficialmente por el Gobierno. El Banco Central de Reserva (BCR) espera cerrar diciembre con un crecimiento del 2.5%. Esta misma proyección fue retomada por el Fondo Monetario Internacional (FMI), en el reporte escrito por los analistas de la entidad que visitaron la semana pasada el país.
Pablo Rodas Martini, economista jefe del BCIE, dijo que El Salvador tiene la proyección más baja de crecimiento de toda Centroamérica, y que esto se debe al débil rendimiento de los principales motores de la economía: las exportaciones y la inversión doméstica y extranjera.
Esta receta, en opinión de Rodas, resulta fatal para una economía como la salvadoreña, a la que se le suma el ingrediente de ser altamente consumista.
El consumo del país supera el monto del PIB, y el 40% de sus importaciones son destinadas al consumo, una cifra que no se registran en ningún otro país centroamericano.
Y si se da una ojeada al otorgamiento de crédito del sistema financiero, el 53% se destina a consumo, al sumar préstamos para vivienda y de consumo.
“Aquí se presta más a los hogares a consumo que lo que se presta a las empresas, lo que es una aberración... hay PYMES que se quejan de que no les dan créditos y les ofrecen ampliar su línea de tarjeta de crédito”, lamentó.
En su exposición, organizada por la Cámara Americana de Comercio de El Salvador (AmCham, en inglés), Rodas indicó que las variables de consumo del país “son muy fuertes”, y si de alguna manera pueden entenderse, más no justificarse, es por el flujo de remesas, que equivalen a cerca del 17% del PIB.
Agregó que, de no revertir la baja inversión doméstica que ronda el 13%, cuando su meta debería ser, por lo menos, el 20%, y la baja inversión extranjera que este año fue menor al 2% “pero que debería ser tres veces eso”, dijo Rodas.
Explicó que sectores como la industria y el sector textil son claves para impulsar la recuperación, pero que “El Salvador no ha logrado pasar de la maquila, que ya debería ser maquila electrónica”.
Poca esperanza
En opinión de analistas económicos como Roberto Rubio, director de la Fundación de Desarrollo Económico (FUNDE), y el consultor y empresario Luis Membreño, las estimaciones de crecimiento a las que se apega el Gobierno podrían no cumplirse.
Rubio explica que está cifra de 2.5% debe “estar en constante corrección”, debido a que la dependencia con la economía de Estados Unidos, las alzas en las principales materias primas como los granos básicos y el petróleo, con factores que no pueden controlarse y que pueden modificar el crecimiento.
Para Membreño, no hay duda de que la influencia internacional ayuda, pero hace hincapié en los efectos negativos de la “continua confrontación del Gobierno con el sector privado que afecta la inversión”, por lo que el crecimiento no sería superior al 1%.
Jorge Daboub, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de El Salvador (CCIES), también es conservador en su proyección: “Nos encantaría crecer un 2.5%, pero consideramos que es un valor que puede ser difícil de alcanzar.”
El líder gremial cree que el crecimiento podría ser del 1.5%, y dice que se debe tomar en cuenta que los precios del petróleo han subido y podrían afectar a la inflación, llevándola entre un 5% a un 6%.
Jorge Arriaza, director ejecutivo de la Asociación Salvadoreña de Industriales (ASI), por otra parte, considera que el incremento del precio de algunos productos puede beneficiar las exportaciones. “Con las alzas en los precios el café y el azúcar pueden salir beneficiados e incrementar las exportaciones”, explicó.
El economista jefe del BCIE manifestó que las alzas en los precios de otras materias primas afectará fuertemente al país por la importación de productos agrícolas.
76%
de lo que se exporta a Estados Unidos es producto de maquila.
2%
de lo que exporta Costa Rica hacia Estados Unidos corresponde a maquila.
0.7%
fue el crecimiento de El Salvador el año pasado, según cifras oficiales.
El Salvador y sus vecinos.
Estas son algunas de las diferencias y razones por las cuales la economía salvadoreña se mantiene en último lugar al compararse con sus países vecinos de Centroamérica, en el análisis del BCIE.
Las metas de crecimiento en el comercio exterior, según el Gobierno, para los siguientes años, son del 7% al 9%. El BCIE señala que es “una meta modesta” si lo que se pretende es lograr un crecimiento del 2.5% como al que le apunta el Estado.
Las exportaciones salvadoreñas hacia Estados Unidos son en un 76% de maquila; es decir, que $3 de $4 que se mandan a ese país son por productos de maquila, en su mayoría prendas con poco valor agregado. Este es un sector con potencial económico.
Para El Salvador, el incremento de las materias primas impactará más por ser un país con poca capacidad productiva. En la región, el país y República Dominicana son los únicos deficitarios. Los demás son superavitarios en carne, vegetales, cereales y otros.
Por se un país netamente importador de materias básicas, la inflación que estima el BCIE para el país oscila entre el 3.7% y el 4.4%. Una cifra mayor a la estimada por el Estado, pero no improbable, tomando en cuenta el precio del petróleo.
Publicado por: Emilia Cartagena
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